Con el mismo tono irónico y desafiante con el que enfrenta a los asistentes a las sinagogas en las que le ha tocado predicar, Sergio Bergman definió días atrás su situación como ministro de Ambiente. «No nos queda otra que rezar», sorprendió el ministro cuando lo consultaron por los posibles incendios forestales y la falta de presupuesto para su área.
Bergman, acorralado tras el papelón ante la Justicia
Compromete al ministro la demora en la limpieza del Riachuelo; habrá cambios en la Acumar
FUENTE:lanacion.com.ar
Casi un año después de asumir su cargo, y más allá de que nadie discute sus buenas intenciones y su lealtad al proyecto de Mauricio Macri, los resultados no han sido los esperados y su gestión es mirada con lupa por los colaboradores del Presidente.
Justo respecto del saneamiento del Riachuelo, que según sus más cercanos colaboradores era «el» objetivo de su gestión, apareció ayer una nueva evidencia del desconcierto que reina en ese ministerio, espacio fértil para las disputas políticas y las internas por el poder.
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