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TENEBROSAS HISTORIAS DEL PODER EN CORRIENTES

DE UNA NOTA DE CORRIENTES OPINA (ver nota original)

-En lugar de MSN se envían cadáveres-

¿A que hora murió, González Moreno ?

Por el Agr.  ALBERTO RUIZ DIAZ

En la foto de Zampa, el que habla es el muerto…“Lo encontramos acurrucado en la butaca del conductor de su Toyota… se disparó una bala después de bajar todos los cristales del vehículo…en medio de la inmensidad de un palmar, rodeado por la helada”…Esa historia de Zampa recorrió el éter.


Si la muerte de Hernán González Moreno se produjo a medianoche y fue retirado del auto seis horas después, el cuerpo tendría que haber estado endurecido y acurrucado; sin embargo en la postura que deja ver la foto, no está acurrucado.

(1acurrucado: Del verbo acurrucarse. 1. Encogerse para resguardarse del frío o con otro objeto… Sinónimo: encogido, contraído. Antónimo: estirado.)

A la medianoche González Moreno dejó de contestar llamadas. Había en el auto una botella de whisky medio vacía. ¿Murió, o se quedó dormido? ¿El tiro fue a medianoche o más tarde?

El cadáver apareció entre las 3 y las 4 de la madrugada del viernes 2 de octubre, en una estancia de Goya. Fue encontrado por Zampa y un custodio del gobernador Arturo Colombi, antes de llegar la policía.

Zampa era el jefe de prensa de la gobernación, sacó fotos y mandó notas a los medios desde esa estancia. La página Web de “Agencia Corrientes” puso la primera nota de Zampa siete minutos después de las 7 de la mañana. Después está la foto, que apareció en “Agencia Corrientes” a las 09:12 con la segunda nota de Zampa y salió en casi todos los portales. La foto está tomada alrededor de las 8:00 y se puede ver que era una mañana muy fría porque toda la concurrencia, personal policial y judicial estaba con ropa de abrigo.

Todos esos funcionarios judiciales y policiales que aparecen en la foto, abrigados y con las manos en los bolsillos, se perdieron la ocasión de tomar pruebas reproducibles de los primeros momentos posteriores a la muerte como ser declaraciones y test de parafina a todos los presentes lo cual, dicho sea de paso, demuestra claramente la necesidad de una policía judicial idónea porque, además, habría que ver si se hicieron todas las exploraciones y mediciones cadavéricas indicadas por los protocolos de medicina forense para determinar científicamente la hora de la muerte.

En la famosa nota de Zampa que recorrió el éter dice: “Lo encontramos acurrucado en la butaca del conductor de su Toyota… se disparó una bala después de bajar todos los cristales del vehículo… en medio de la inmensidad de un palmar, rodeado por la helada”…

Ahora bien, si la muerte de Hernán González Moreno se produjo a medianoche y fue retirado del auto seis horas después, el cuerpo tendría que haber estado endurecido y acurrucado; sin embargo en la postura que deja ver la foto, no está acurrucado.

Por eso es válido preguntarse si esa medianoche, después de un día agitado y tomar media botella de whisky, González Moreno se murió o se quedó dormido y se murió más tarde.

La hora de la muerte es una circunstancia clave porque permite, entre otros efectos, “aceptar o descartar una coartada, que es el argumento de inculpabilidad de una persona, por hallarse en otro lugar en el momento de un crimen.”

La cuestión es que hoy día, dicen que el juez de Goya prefiere cerrar la investigación, aunque muchos creen, yo entre ellos, que hay otras pistas para acercarse a la verdad real.

*La Notebook del finado no estaba en el auto, sólo apareció un cargador de Notebook marca LENOVO ¿Tenía conexión inalámbrica con Internet? ¿Habrá algún informe del proveedor de Internet de González Moreno?

*Gotas de sangre en la puerta del acompañante, salpicadas por el ingreso del balazo en el cráneo de la víctima. Para el perito de Gendarmería esas manchas de sangre indican que en el asiento del acompañante no había ninguna persona u obstáculo que ataje las salpicaduras que se adhirieron a la puerta aunque, en realidad, eso indica que no había nadie en ese preciso momento de la salpicadura y en ese asiento de adelante. Pero no indica si había o no, alguien en el asiento de atrás.

*Pelos en el arma y un pelo de otro color pegado a una salpicadura de sangre en la puerta del acompañante. ¿Era el mismo tipo de pelo? ¿Habrá ADN del pelo de otro color?

*Pelea no hubo, la ropa de HGM estaba en orden, sin desgarraduras ni signos de lucha; su arma estaba en condición de uso y no fue utilizada para repeler alguna agresión. Puede interpretarse que estaba sólo. También puede interpretarse que no se hallaba ante una agresión inminente o no estaba a la defensiva o estaba entre amigos.

*En el auto hubo gente fumando. 17 colillas en el cenicero de adelante y un cigarro apagado por la mitad en la alfombra de atrás. El auto estaba con los cuatro cristales bajos.

¿Por qué estaría con la calefacción prendida y todos los cristales bajos? ¿Habría mucho humo?

¿Había personas fumando en el auto?

¿Había otras personas en el auto?

¿Se siguió la pista del cigarro a medio consumir?

¿Se buscó el ADN de las dos colillas recolectadas por la policía en el lado del acompañante?

Hay personajes que aparecen moviéndose entre algunas causas judiciales a través de una frontera porosa: González Moreno –muerto- y otros “empresarios” de medios –vivos están vinculados hasta el cuello en las investigaciones judiciales por cobros de publicidad oficial en la campaña para Arturo Colombi. De este lado del mostrador están los funcionarios que autorizaban los pagos: el ex gobernador Arturo Colombi, el Senador Nacional José María Roldán, el ex informador oficial Zampa y otros.

En días anteriores a esa muerte hubo suspensión de pagos por publicidad en otra causa penal, ¿hubo diferencias financieras importantes entre González Moreno y sus posibles mandantes derivadas de la suspensión de pagos?, ¿encubría a sus posibles mandantes?

La noche del miércoles y el jueves anterior a su muerte, González Moreno tuvo reuniones con empresarios alineados al gobierno de turno y con personajes de la política provincial. Buena parte de esos vínculos tiene que ver con el latrocinio de los “empresarios” de medios –vivos

El asunto que hasta hoy no está judicialmente conectado con esa muerte tiene que ver con los empleados de algunos medios de prensa que cobraban como “ñoquis” en la ventanilla de la Legislatura. El último almuerzo de González Moreno, el jueves 1º de octubre en el Hotel de Turismo, fue compartido con doña Josefina Meabe de Matho, la entonces presidenta de la Cámara de Diputados que contrataba ñoquis que trabajaban para la “Agencia Corrientes” y para otros amigos.

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