SE SUPO: LA "MODERNA TECNOLGIA" ES TIRAR LOS EFLUENTES CRUDOS AL RIO

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UN INFORME DE PÁGINA 12

Los científicos argentinos del comité binacional encargado de diseñar los controles a la pastera UPM (ex Botnia) presentaron un informe crítico al tratamiento de efluentes a partir de fotos que pudieron obtener de una recorrida visual por la planta de celulosa. El informe aleja la posibilidad de que la solución al conflicto pueda ser acordada entre los científicos de ambos países y trascendió en medio de la escalada diplomática por la resistencia uruguaya a definir el plan conjunto de monitoreo a la empresa finlandesa.

El pasado 6 de octubre, los técnicos Juan Carlos Colombo y Guillermo Lyons fueron invitados por sus pares uruguayos a una recorrida ocular por el interior de UPM, en medio de los tironeos por la negociación del protocolo que debió haber sido consensuado el martes pasado. En esa visita tomaron fotografías del interior de la pastera, aunque no se les permitió extraer muestras antes de que fueran definidos los parámetros de control. En ese marco, fuentes allegadas al comité confiaron a Página/12 que se registraron imágenes del lugar donde eran tratados los residuos químicos, cercano al caño maestro de desembocadura en el río Uruguay. Allí, lo que llamó la atención de los especialistas fue el “color oscuro de los efluentes” que se mezclaban con agua que ingresaba desde el cauce del río. Las fotos del caño donde ingresa el agua con la que diluyen el químico, y de todo el sistema de circulación, permitieron a la delegación local elaborar un informe negativo sobre el tratamiento de los desechos que se vuelcan al río.

El informe, que también incluye otras observaciones de “carácter grave”, fue presentado a la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), hace poco más de una semana, en protesta por la resistencia oriental de avanzar con el plan de monitoreo. Según las mismas fuentes, este documento tomó por sorpresa a los representantes uruguayos que se mostraron preocupados con la forma en la que estaría trabajando UPM en la eliminación de los desechos químicos provenientes del proceso de producción de pasta de celulosa. La sospecha de que no se estarían cumpliendo las propias normas orientales impuestas por la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) puso en alerta al gobierno de José Mujica.

Esta revelación surge luego de que el último martes fracasara el intento de consensuar entre ambos países una acción común para el monitoreo de la ex Botnia. Las enormes diferencias dentro del comité impidieron que se arribara a un entendimiento y la tensa reunión culminó con un pedido de prórroga de diez días, formulado por el Uruguay para posponer la fecha de presentación. La instransigencia uruguaya registra antecedentes. Desde el 2 de septiembre, cuando se plantearon los sesenta días para presentar dos planes, el comité oriental se negó a aceptar el esquema sugerido por la Argentina y discutieron todos sus puntos clave. También según los asistentes al último encuentro, la discusión se empantanó en el tema de la instalación de los sensores, pedidos por la Argentina para que monitoreen las 24 horas los lugares clave de la fábrica. Los uruguayos se opusieron de plano, ya que sostuvieron que esto fue lo acordado entre los mandatarios de ambos países. A su vez, la propuesta uruguaya habría sido de sólo seis carillas terminadas de apuro, y con procedimientos desechados de antemano por no cumplir con las directrices del fallo de la Corte de La Haya.

Ayer el canciller Héctor Timerman no ocultó su molestia con la situación vía Twitter: “Le envié al presidente Mujica el proyecto de monitoreo para que lo evalúe. Uruguay no presentó nada en 60 días por eso pidió 10 días más”, escribió. La réplica desde el país vecino llegó de la mano de las declaraciones del vicecanciller Roberto Conde, que negó la posibilidad de un conflicto con Argentina, pero advirtió que las negociaciones podrían “volver a cero” si no se ponen de acuerdo los científicos.

Según pudo saber Página/12, el encargado de sabotear la negociación desde un comienzo fue el ingeniero Eugenio Lorenzo, ex presidente de la delegación uruguaya en la CARU y dispuesto a discutir cada uno de los puntos sugeridos por los argentinos. Lorenzo hizo un sugerente movimiento cuando, acuerdo presidencial mediante, se definió la creación del comité científico binacional. Mientras el gobierno argentino designaba al binomio de técnicos que lo iban a integrar, en la otra orilla, una de las plazas quedó inmediatamente reservada para Lorenzo. El cambio de rol se dio en paralelo a la nueva conformación de la CARU que presentó Uruguay, y el lugar liberado por el ingeniero hidráulico quedó vacante para que Luis Hierro López asumiera dentro del órgano facultado por el dictamen de La Haya para dirimir las cuestiones políticas del monitoreo. El nombre de Hierro López no es nuevo en la política oriental. Fue vicepresidente del ex mandatario colorado Jorge Batlle, quien en 2005 autorizó la construcción de la pastera a la compañía finlandesa Botnia, meses antes de dejar el poder.

Argentina questioned SCIENTIFIC TREATMENT OF EFFLUENT IN THE EX BOTNIA
A report back to split water

A work of those who design the mill controls the state warns of waste are dumped into the river Uruguay. Added a new element of tension to Uruguay, who refuses to define a joint plan for monitoring the pulp mill.

Argentine scientists binational committee charged with designing the controls to the mill UPM (ex Botnia) presented a report criticizing the treatment of effluents from pictures they could get a visual tour of the mill. The report makes the possibility that the solution to the conflict may be agreed between scientists of both countries and transcended amid escalating diplomatic Uruguayan resistance to define the overall monitoring plan to the Finnish company.

On October 6, Juan Carlos Colombo technicians and William Lyons were invited by their Uruguayan counterparts to take a tour inside the eye by UPM, amid the jarring of the negotiation of the protocol that should have been agreed on Tuesday. During that visit took pictures inside the mill, but were not allowed to take samples before they were defined control parameters. In this framework, sources close to the committee entrusted to Página/12 images were recorded where chemical wastes were treated, close to the master pipe flows into the River Uruguay. There, he caught the attention of specialists was «dark color of the effluent» is mixed with water entering from the riverbed. The photos of the pipe where it enters the water with the chemical thinning, and the entire circulation system, allowed the local delegation to develop a negative report on the treatment of waste are dumped into the river.

The report, which also includes observations of «serious nature», was submitted to the Commission Administradora del Río Uruguay (CARU), a little over a week in protest of Eastern resistance to move forward with the monitoring plan. According to some sources, this document came as a surprise to the Uruguayan representatives were concerned with the way I’d be working PSUs in the elimination of chemical waste from the production process of paper pulp. The suspicion that would not meet the standards imposed by the Eastern National Directorate of Environment (Denmark) alerted the government of José Mujica.

This revelation comes after last Tuesday failed attempt between the two countries agree on joint action to monitor the ex Botnia. The huge differences within the committee prevented the understanding and arrive at the tense meeting ended with a request for extension of ten days, made by Uruguay to postpone the date of filing. The Uruguayan instransigencia recorded history. Since 2 September, when raised within sixty days to present two plans, the Eastern committee refused to accept the scheme suggested by Argentina and discussed all key issues. Also according to those attending the last meeting, the discussion got bogged down in the issue of installing the sensors, orders from Argentina for 24 hours to monitor key parts of the factory. The Uruguayans were opposed outright, and who argued that it was agreed between the leaders of both countries. In turn, the Uruguayan proposal would have been only six veneers finished in a hurry, and should be discarded in advance for not complying with the guidelines of the Judgement of the Court in The Hague.

Héctor Timerman yesterday the Chancellor did not hide his displeasure with the situation via Twitter: «I sent the president Mujica monitoring project for evaluation. Uruguay did not provide anything in 60 days so requested 10 days, «he wrote. The reply from the neighboring country came from the hand of the statements of Deputy Foreign Minister Roberto Conde, who denied the possibility of a conflict with Argentina, but warned that negotiations could «return to zero» unless scientists agree.

According might know Página/12, the manager of sabotaging the negotiations from the beginning was the engineer Eugenio Lorenzo, former president of the Uruguayan delegation to the CARU and willing to discuss each of the points suggested by the Argentines. Lorenzo made a suggestive movement when, by presidential agreement, defined the creation of binational scientific committee. While the Argentine government appointed the binomial technicians who were to integrate, on the other side, one of the squares was immediately reserved for Lorenzo. The role change occurred in parallel with the reshaping of the Uruguay CARU submitted and the site released by the hydraulic engineer left vacant for Luis Hierro Lopez took in the body empowered by the opinion of The Hague to settle the political issues monitoring. Hierro López’s name is not new eastern policy. He was vice president of the former president Jorge Batlle Colorado, who in 2005 authorized the construction of the mill to the Finnish company Botnia, months before leaving office.

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