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NUEVAS CLAUDICACIONES DEL GOBIERNO «PROGRESISTA» EN URUGUAY

LA INCAPACIDAD DEL FRENTE AMPLIO DE REFORMAR EL STATUSQUO EN URUGUAY

opinión de guillermo luciano

En estos días se está debatiendo un reforma impositiva superficial, casi diríamos que cosmética, tratando de aumentar muy someramente la carga de impuestos al sector que concentra la renta agropecuaria en el vecino país.

La sola mención de una reforma que apuntaría, aunque muy «prudentemente» en la línea de avanzar hacia modelos de mayor equidad fiscal y social provocó una reacción corporativa en bloque de los sectores del privilegio, refractarios, como es obvio, a cualquier inicitaiva que signifique resignar posiciones.

Las «cuevas» de lavado de dinero, como se conoce a los Estudios Jurídicos y Contables, en el vecino país, son las que primero pusieron el grito en el cielo, seguidas por la corporación económica y política, que tradicionalmente ha gobernado a los charrúas.

Lo mas decepcionante de esta historia es que una vez más, el Frente Amplio muestra su inconsistencia ideológica y su debilidad política frente a los sectores del privilegio.

Como pasó con la habilitación a que se instalen las megaempresas extranjeras que vienen a saquear los recursos naturales , la amnistía a los genocidas, y la eliminación del secreto bancario que posibilita sea un «paraiso fiscal», ahora una mas que tibia reforma tributaria es rechazada de plano por estos sectores, obligando una nueva vez a la alianza gobernante a mostrar su inconsistencia ideológica y su fragilidad política.

Esta noticia publicada hoy en El País, da cuenta de estas defecciones:

«Estudios jurídicos que asesoran a inversores uruguayos y extranjeros recibieron la preocupación de importantes empresarios del agro y de otros sectores, por los anuncios del gobierno que podrían significar un cambio en las reglas del juego.

La forma en que se manejó este cambio en la tributación, y otros anteriormente, sorprenden y preocupan a estos empresarios, coincidieron diferentes abogados consultados.

Carlos Loaiza, socio de Olivera abogados, señaló que «la sensación térmica de preocupación y de cambio de reglas de los clientes es innegable; más cuando en el 2007 se hizo una reforma tributaria profunda, en la que ya se introdujeron cambios respecto de la tributación agropecuaria y se dio un ámbito de juego con reglas», añadió.

Loaiza indicó que los clientes que tienen explotaciones agropecuarias «no están sorprendidos solo por esto, además hubo un cambio en cuanto a la titularidad de la propiedad agropecuaria que también preocupa». Para el profesional, «el manejo que se hizo del tema no es el adecuado, evidentemente una reforma de estas características tiene que ser algo más debatido, como fue la propia reforma tributaria».

Loaiza dijo que la preocupación también existe en empresarios que no son del sector rural; puso como ejemplo «el cambio radical» en la tributación de las rentas en el exterior para las personas físicas, que al principio incluía el gravamen al patrimonio que luego se retiró. «Pero quedó el nerviosismo y el temor a que se implante, porque no se sabe si hay una voluntad permanente de no gravar el patrimonio o si fue una cuestión oportunista de sacarlo por el revuelo en el sector privado, para más adelante ponerlo», afirmó.

Loaiza opinó que «siempre un gobernante tiene que tener en cuenta cuál es la respuesta de los agentes económicos», aunque «no es lo único, porque si es hacedor de políticas tiene que pensar las reacciones, si son justificadas y si no logra un bien mayor por impulsar determinados cambios».

Consideró que en la tributación del agro «hay espacio para mejorar», pero que esos cambios «tienen que hacerse con más previsibilidad, con una discusión técnica más seria», porque parte de la reacción «es un poco por la forma en cómo se planteó el tema».

Disparate. Ignacio de Posadas, socio del estudio Posadas, Posadas & Vecino, sostuvo que «hay muchísima preocupación y el propio Astori lo reconoce».

«Se los llamó y se les dijo en el (hotel) Conrad que vinieran, que no los iban a matar a impuestos, que este es un país estable; y ahora les cambian las reglas de juego», acotó.

Según de Posadas «hay preocupación generalizada, porque nadie se chupa el dedo: si hoy me cambian el tablero a mí, mañana se lo van a cambiar a otro y eso lo ven empresarios que no tienen campo ni serán afectados».

El abogado y ex ministro de Economía expresó que «es muy malo este sistema donde se va a abrir el diario para ver qué se inventó. Es cierto que el país ha recibido un volumen importante de inversiones, pero también es verdad que hay muchas oportunidades».

Dijo que las alternativas manejadas para gravar más al agro son «un disparate».

«Primero, descubrir ahora que tenemos un problema de infraestructura como si fuera una novedad, cuando hace años mil que no se invierte y que se habla de lo que va a pasar con la forestación cuando maduren las plantaciones», expresó. «Cuando armaron el presupuesto del gobierno anterior y de éste, ¿no pensaron en inversiones en la infraestructura?, porque para eso se hacen los presupuestos».

A esto sumó que «el tema de que las cosas las paga quien las usa es también un criterio disparatado», al igual que «el criterio de que las carreteras se rompen con lo que sale de los establecimientos agropecuarios pero no con lo que entra. ¿Las rompen los camiones pero los ómnibus no?. Es todo demasiado artesanal», concluyó De Posadas.

INCERTIDUMBRE. Por su parte, el contador Federico Camy, especialista en impuestos del Estudio Guyer & Regules y que asesora a empresarios del agro, aseveró que la discusión sobre los tributos al sector «plantea inquietud, incertidumbre y nerviosismo, porque un nuevo impuesto para gravar la tierra, más allá de lo que pueda generar como ingreso, es lo menos recomendable».

Para Camy «genera preocupación» el hecho de establecer impuestos sobre la tierra, sin tomar en cuenta su rentabilidad. En su opinión, «los impuestos que graven el factor tierra sin tener en cuenta cómo les va en el negocio no son bienvenidos para una economía y los que gravan la renta ya están en el sector agropecuario».

El tributarista Leonardo Costa dijo haber recibido consultas y notar «preocupación e incertidumbre generada por este debate tributario, y por si estos cambios se limitan a eso o algo más».

Recordó que el debate tributario en el gobierno comenzó en enero y paró; en febrero Mujica dio un discurso en el Conrad dejando en claro que el tema se había terminado, pero ahora vuelve «y eso genera mucha preocupación».

Fuentes vinculadas al estudio CPA Ferrere dijeron que los anuncios del gobierno generan preocupación y consultas de sus clientes vinculados al agro y a otros sectores.

En tanto, el próximo lunes el gabinete analizará la propuesta de Mujica de aumentar la tributación a los dueños de más de 2.000 hectáreas y otra alternativa que elabora el vicepresidente Danilo Astori, junto a los ministros Fernando Lorenzo, Tabaré Aguerre y Enrique Pintado. «

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