NUESTRA OPINION SOBRE LO QUE SE CONOCE DEL BARRIO QUE SE CONSTRUIRÍA EN LA RESERVA NATURAL LAS PIEDRAS

SR. PRESIDENTE MUNICIPAL

 ESTEBAN MARTIN PIAGGIO

Desde nuestra Fundación, FUNDAVIDA, queremos ofrecerle nuestra perspectiva y preocupación, sobre las novedades de dominio público acerca del cambio de rumbo en el destino de la Reserva Natural Las Piedras.

Desde la época de su recuperación, como espacio natural protegido, para uso público, apoyamos esta iniciativa que, en su momento, tan eficazmente gestionó, como su responsable, nuestro recordado Alfredo Galli.

Son muy pocas las ciudades del país, y más allá de nuestras fronteras, que pueden disponer de áreas naturales de preservación como Las Piedras, que, con su magnitud, varios cientos de hectáreas, se permiten ofrecer a nativos y visitantes un enorme espacio de recreación y preservación de lo que fue la maravillosa impronta natural de nuestra provincia, y en especial de nuestra zona. Un extraordinario y testimonial reservorio de geografía, flora y fauna, que nos interpela con su prodigalidad y belleza acerca de las transformaciones a que hemos sometido nuestros tesoros naturales especialmente, en los últimos tiempos, con el flagelo de la agricultura industrial.

Un reservorio natural que, por su notable magnitud y ubicación geográfica, periódicamente ha sido amenazado en su integridad por proyectos que pueden ser loables en otro contexto y lugar, pero que en Las Piedras irremediablemente se constituirían en una agresión irreversible a un tesoro natural, que tenemos la obligación de defender con toda nuestra fuerza, ante cualquier proyecto que signifique su alteración; por nosotros y especialmente para quienes nos sucedan en el camino de la vida, que en el futuro, es dable suponer, por la inercia de esta sociedad insustentables que habitamos, tendrán menos oportunidades de disfrutar estos espacios naturales.

Por supuesto que compartimos los ideales de una alimentación sana, como lo hemos hecho público en nuestra ya larga trayectoria como Fundación, pero, habiendo otros espacios apropiados. Las ideas correctas deben ser ejecutadas en los contextos correctos y pensamos que de ninguna manera la Reserva Las Piedras sea el lugar apropiado para el emplazamiento de un barrio de 20 viviendas, que claramente afectarían y muy negativamente, su destino de testimonio natural.   

Nos surgen demasiados interrogantes y todos con respuestas amenazantes que nos llenan de preocupación:

No solo serian 20 viviendas, hay que pensar en toda la infraestructura de servicios usos y accesos, dado que, permítanos la redundancia, al ser una reserva natural carece de ninguna facilidad urbana para este tipo de emplazamientos antrópicos.

Además, es imposible pensar que esta radicación no sufriría una natural expansión a futuro por la propia naturaleza de los lógicos crecimientos familiares que demandarían más y más viviendas, escuela, comisaría, servicios administrativos, agua, cloacas, postales, etc. que hoy no existen y que indudablemente sus hipotéticos habitantes demandarían. Y que no solo impactarían dramática y negativamente en el destino de la hoy Reserva Natural, en el futuro de prosperar este proyecto.

Las preguntas se suman y surgen nuevas a montones; y las respuestas no aparecen.

-Que ordenamiento territorial tendrá.

-Que previsión de accesos y caminos se ha previsto, no solo `para la movilidad de sus hipotéticos habitantes, sino también para movilizar lo que sería la producción.

-Que tratamiento tendrían las aguas servidas, sobre todo en esta área de gran sensibilidad porque su escurrimiento terminaría en el curso del río Gualeguaychú, que hoy ya está severamente impactado por la contaminación.  

-Que previsiones se han pensado para la natural concentración de gente durante fines de semana, dado que los 100 habitante permanentes habría que agregar los visitantes que también demandaran espacios para la socialización y recreación de los niños y mayores que vivirían ahí, con la consecuente afectación de la reserva.

En fin, el inventario de interrogantes es enorme y crece a medida que pensamos el tema.

Lo que, si estamos convencidos, es que nos parece una muy mala idea emplazar un barrio en la Reserva Natural, es una decisión que de ninguna manera se puede tomar sin un consentimiento explícito y específico de los habitantes de Gualeguaychú.

El cambio de paradigma de uso de la Reserva Natural y las consecuencias que podría tener a futuro para todos los habitantes de nuestra querida ciudad no puede ser resuelto sin el uso de mecanismos democráticos de consulta popular, consideramos imprescindible que antes de avanzar con este proyecto seamos consultados todos, organizaciones ambientales, de la sociedad civil, comisiones vecinales, organizaciones políticas y ciudadanos en general, de la forma más explícita posible, entre otras razones para que a futuro, no puedan imponer sus propias improntas, como estamos viendo en otras ciudades de nuestro país, donde se están privatizando a mansalva espacios públicos que dejan de estar al servicio de todos y pasan a ser puestos en función de beneficios particulares y de corporaciones inmobiliarias.

Sin otro particular y esperando que nuestras preocupaciones sean entendidas y contempladas, por el bien de todos, nos despedimos con nuestra mayor consideración.

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