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LO IMPENSABLE: MUJICA VENDE EL PATRIMONIO ORIENTAL PARA CONTENTAR AL FMI

(EL DIARIO EL PAÍS DA CUENTA DE LO IMPENSABLE AÑOS ATRAS)

Fuego cruzado entre Mujica y ecologistas
Fustigan que el gobierno venda el patrimonio para mantener el equilibrio fiscal

EDUARDO DELGADO

La desconfianza que existe entre José Mujica y los ecologistas se exacerbó tras los dichos del presidente sobre rematar dunas de Cabo Polonio. En el Día Mundial del Medio Ambiente, para los activistas «no hay nada para conmemorar».

En estos días, y en el marco de la celebración mundial de hoy, los asuntos medio ambientales tallan con fuerza en la agenda pública, luego de que el presidente por un lado no tuvo reparos en cuestionar con ironía y dureza a los ecologistas al hablar de privatizar tierras del Cabo Polonio, «para que los que tienen lana paguen y con esa guita compramos tierras para tener colonos», y por otro, al dejar la puerta abierta a que el proyecto de la minera Aratirí no se concrete.

Referentes en medio ambiente cuestionaron el manejo actual en la materia. Criticaron que el gobierno recurra a la venta de patrimonio natural para cubrir el gasto público, y que el gabinete de Mujica no cuenta con instrumentos modernos para lidiar con los efectos de la expansión de la actividad económica.

Sin embargo, el especialista en Derecho Ambiental, Marcelo Cousillas, dio tranquilidad en cuanto a que la legislación vigente garantiza que solo se concretarán los proyectos adecuados. Para Cousillas, Uruguay dio pasos «muy importantes» en medio ambiente, al desarrollar la legislación ambiental y acompañarlo con el desarrollo institucional.

Por su parte, el titular de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama), Jorge Rucks, indicó que la instalación de la planta de UPM (ex Botnia) «afianzó los conocimientos sobre procesos industriales nuevos para el país», y que esta experiencia y capacidad adquirida «se volcaron, por ejemplo, en el análisis y proceso de ajuste y aprobación de la solicitud de Autorización Ambiental Previa de la planta de celulosa de Montes del Plata».

Recientemente, Rucks indicó que «el desafío mayor» al que se enfrenta el gobierno en este período es «encontrar el equilibrio entre el `Uruguay Productivo` y el `Uruguay Natural`».

Cerca del fondo. Eduardo Gudynas, un referente en temas medioambientales y secretario ejecutivo del Centro Latino Americano de Ecología Social (CLAES), comentó que «desde la administración de Tabaré Vázquez ha habido un debilitamiento de la gestión ambiental, (aunque) todavía no hemos tocado fondo».

Gudynas recordó que el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma) «era la única cartera de todo el gabinete que tenía un mecanismo de consulta e información con la sociedad: tanto cámaras empresariales, como gremiales agropecuarias y ONG. Esa comisión tenía sus altibajos, pero desde la administración de Vázquez empezó a languidecer. No se discutían temas sustanciales y se suspendían reuniones», dijo.

Respecto al actual gobierno, Gudynas reflexionó que «en el mujiquismo -porque no es solo Mujica sino también gente como (el director de Colonización, Andrés) Berterreche- la cabeza que predomina es la de un modelo de desarrollo que viene de mediados del siglo pasado, convencional. No cuentan con adecuadas bases teóricas y medidas de gestión para lidiar con los efectos negativos de la actual expansión agropecuaria», puntualizó.

El especialista también cuestionó que se apele a recursos naturales para obtener fondos públicos. «El gobierno no tiene mucho margen fiscal, más allá de que ingrese mucha plata por exportaciones, porque no ha logrado reducir el gasto público», puntualizó. «Entonces apelan a fuentes de ingresos sorprendentes, como vender dunas. La venta de dunas, el proyecto de Aratirí y la construcción del puente sobre la laguna Garzón forman parte de un paquete: vender o enajenar para tener plata en el corto plazo (por el estrecho margen fiscal). Eso supera cualquier cálculo de mediano plazo. El problema del Instituto de Colonización no se soluciona vendiendo el patrimonio», agregó.

Por su parte, Ricardo Carrere, miembro del grupo ecologista Guayubirá, fue tajante en señalar sus inquietudes. «Lo que más me preocupa de este gobierno es el presidente», afirmó. «No pienso que en el Frente Amplio sean ignorantes, pero en Presidencia o hay un desconocimiento total o ponen por sobre todo lo económico», comentó.

«En Cerro Largo, cuando dijo la palabra ambientalistas, toda la gente que estaba se rió junto a él, y eso es una falta de respeto. Si discrepa con nuestra posición, discutamos», afirmó.

Sin festejo. Uno de los más críticos de las políticas medioambientales es el fiscal civil Enrique Viana. «En realidad, nada hay para conmemorar en el Día del Medio Ambiente», manifestó.

«Plombemia en niños, los residuos de Dirox sobre el Acuífero Raigón, contaminación electromagnética generada por los transformadores de UTE, forestación a mansalva, plantas de celulosa, minería a cielo abierto, puertos por doquier, afectación o desaparición de áreas y bienes ambientales protegidos, transgénicos, agrotóxicos, contaminación de nuestros cursos de agua, competencias ecuestres en las playas y el colector de Punta Carretas roto», enumeró, «no permiten» celebrar en el Día Mundial del Medio Ambiente.

«Estos asuntos no se arreglan con consultas populares, ni con participación pública digitada, ni con ordenamientos territoriales a discreción de la administración, ni con la falsa responsabilidad social empresarial», aseveró Viana. «Los problemas ambientales se arreglan cumpliendo y haciendo cumplir la Constitución y la Ley, expresiones soberanas y populares por excelencia en un Estado de Derecho. Cumpliéndolas y haciéndolas cumplir administrativa y judicialmente», añadió el fiscal.

Viana también criticó que se priorice el tema económico ante lo ambiental. «Si lo más importante son los contratos de inversión secretos donde se ceden soberanía y República, entonces las decisiones cruciales seguro no se toman en la mesa de la protección ambiental, y así, los procesos de evaluación de impactos y los controles ambientales no son tales sino meras apariencias», sentenció.

Por otra parte, María Selva Ortiz, de Redes-Amigos de la tierra, dijo que sobre las palabras del presidente Mujica sobre temas ambientales prefiere no opinar. «Algunas simplemente me duelen», sostuvo.

En cuanto a la minería, Ortiz señaló que «no es el futuro del país» y que la población «debería tener mucho más acceso a la información al respecto». La activista consideró que se debe «investigar mucho sobre la calidad de vida de la gente que vive en los alrededores de las minas. ¿Qué zona minera de América Latina es rica y tiene niveles de desarrollo humano justos?», se preguntó la Ortiz.

Por ello, dijo que es «esperanzador» que la Dinama haya desestimado el proyecto presentado por Aratirí, al que catalogó de «malo e impresentable» y acotó que en el pasado a otros grandes proyectos se le hicieron «observaciones menores y pasaron» sin ponerle las exigencias debidas.

Con respecto a los emprendimientos de plantas de celulosa, Ortiz recordó que la organización reclama desde hace muchos años contra el «proyecto forestal celulósico» y que «en este período se consolidó el proyecto Montes del Plata». Manifestó que existe «mucha preocupación» por el acuerdo de inversión entre el gobierno y esa empresa», puesto que en el mismo «se entregan temas de soberanía del país», algo que consideró «alarmante».

«Estos convenios de inversión en que se dan todo tipo de beneficios a inversiones extranjeras y se pierde soberanía son un error», concluyó.
Control sobre menos del 10% de empresas

Actualmente, solo 1.000 de las 11.000 empresas industriales y agroindustriales del país son controladas por la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama).

Según el titular de la Dinama, Jorge Rucks, el organismo se ha planteado cubrir el universo de empresas del país que hoy no son controladas en sus efluentes.

Rucks indicó que a través de nuevos acuerdos entre la Dinama y la Cámara de Industrias del Uruguay se han podido actualizar los procedimientos de control ambiental de las empresas, «mediante la implantación de métodos de autocontrol combinado con inspecciones directas a las empresas», y también mediante el «control on-line de las operaciones». También se desarrollaron formas de presentación de trámites por vía digital.

Rucks indicó que otro de los «avances» que logró la Dinama refiere a la «gestión segura de residuos», un aspecto que está destacado en el acuerdo interpartidario que alcanzaron las fuerzas políticas sobre Medio Ambiente y Cambio Climático.

Para ello se creó en la Dinama la Unidad de Residuos, que atenderá las posibilidades de reciclaje y producción de energía a partir de los residuos. El trabajo de esta unidad se realiza en coordinación con las intendencias departamentales.

Según Rucks, el organismo que dirige buscará que los paradigmas de Uruguay Productivo y Uruguay Natural «sean compatibles», para enfrentar «el crecimiento desordenado de una sociedad que sin la intervención del Estado tiende a ignorar el interés común de un ambiente sano y productivo», puntualizó el jerarca.
Mujica: «no sean roñosos»

Esta semana durante un discurso en Cerro Largo, el presidente de la República, José Mujica, manifestó de esta manera su idea de privatizar terrenos en las dunas de Cabo Polonio:

«Hay unos arenales, allá, en la costa atlántica que durante años figuran como propiedad del Ministerio de Ganadería y Agricultura. Logramos que se le transfiriera al Instituto (de Colonización); eso no sirve para hacer ganadería ni agricultura, ¡eso es pa lagartear en el verano! Y es una hermosa costa atlántica. Y les dijimos `esto hay que rematarlo en pedazos, esto vale en pila`. Van a venir turistas, van a venir estos, van a hacer casas y pim pum pam, y el pobrerío de la zona les va a arreglar el jardincito, les va a cuidar la casa y ahí va viviendo. Es un yermo. Hay uno que tiene 300 vacas que las tira ahí adentro. Otro se lleva la madera que está por ahí. Otro pasa con un camello y le cobra. Y de vez en cuando viene alguno y hace un rancho y en el verano lo alquila, tantos dólares. ¡Y el Estado no ve un cobre! ¡La Intendencia no ve un cobre! Pero sí señor, dijimos `venderlo` y te aparece un movimiento ecologista que te dice `¿cómo van a privatizar esto?` Y seguro que lo vamos a privatizar, pa` que los que tienen lana paguen y paguen caro. Y con esa guita compramos tierras para tener colonos. Y me dicen, me llegaron a decir: `salgo a pescar y los venados me pasan por atrás`. ¡Pero sí! Yo lo digo en joda porque en el fondo es pa` llorar. ¡Dejen que los que tengan plata gasten y pongan ladrillos y den! ¡No sean roñosos! ¡Aprovechen esa guita y transfieran a los que precisan, y a la Colonización, y atiendan a los pobres que están pegados a la tierra».

Poco después, un guardaparques referente de la zona, Juan Carlos Gambarotta, divulgó una carta dirigida a Mujica. «Su error es el de considerar improductivas a las Dunas del Cabo Polonio», decía. «Aparte de la arena que ud. ve, esas dunas tienen para muchos ciudadanos un altísimo valor estético, histórico, geológico, biológico y espiritual», dice y agrega; «le suplico que abra los ojos y note que la mitad de las cosas de la vida no giran en torno al dinero».

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