BORDET, BAHILLO Y BARBIERI, UNA TRIFECTA GANADORA A LA HORA DE DESTRUIR NATURALEZA

Pareciera una noticia más, que en tiempos de pandemia suena a bálsamo para una clase política agobiada por las consecuencias económico/sociales de la peste que nos asola: Una empresa quiere invertir, crecer, crear riqueza, que lindo suena!. Pero pone condiciones, ¿cuales?, las de siempre en esta era de la economía global, que las autoridades les concedan permiso para acceder irrestrictamente a uno de los dos acuíferos que entornan nuestro territorio provincial, esta vez el Río Uruguay.

La industria avícola ha devenido en una de las más dinámicas de la actividad local, pero el modelo que alguna vez fue económicamente virtuoso, cuando en todas las granjas y pequeños establecimientos rurales se instalaban los emblemáticos galpones de pollo que permitían a cientos de pequeños productores hacerse de un aguinaldo tomando una parte de la riqueza generada por la actividad, ahora ha devenido por eso de maximizar las utilidades y la concentración de la riqueza, en una forma más de acumulación de los capitales financieros que han tomado por asalto la economía global. El esquema se repite y avanza raudamente dejando a su paso tierra arrasada (literalmente) y llevándose las ganancias a los paraísos fiscales desde donde es reciclada en forma de préstamos a tasas de interés absurdas que los gobiernos se desesperan por conseguir para tener recursos para seguir operando políticamente sobre la sociedad (o sea la gilada, nosotros) a la que agobian con su impericia crónica y su anorexia moral.

COMO LOS CHANCHOS, PERO CON PLUMAS

El modelo celulósico regional, la minería extractiva en la cordillera, la monstruosa amenaza de los «chanchos chinos» conque los asiáticos pretenden sacarse de encima el desastre sanitario/social que les han producido las megaplantas de crianza de cerdos trasladándonos a nosotros sus nefasta consecuencias, y ahora «los pollos». Era inevitable que llegara a esta industria el modelo estándar de la producción masiva, la maximización de ganancias y la concentración y enajenación de la riqueza a costa de lo que sea, eufemismo que encubre un modo productivo basado en la extracción masiva de los elementos que necesitan de la naturaleza, la fertilidad y los acuíferos, y posteriormente la «externalización de los problemas» o sea usar gratis el agua, por ejemplo, y después de contaminarla «externalizarla» o sea arrojarnosla de nuevo a los ríos para que nos hagamos cargo nosotros, los comunes mortales, ‘la gilada’.

En medio de la debacle económica provocada por la peste, que en realidad es nada más que la aceleración de los tiempos de la inevitable autodestrucción de la sociedad de consumo que hemos sabido construir, aparecen aquí y allá los ‘salvadores’ que ofrecen generar empleos y etcéteras siempre y cuando les permitan seguir destruyendo naturaleza, fertilidad y acuíferos, gratuitamente (para ellos, que nos ‘externalizan’ los detritus) . Y simultáneamente aparece del otro lado del mostrador la dirigencia política (como les gusta ser referenciados) dispuesta a autorizarlos a pasar por encima de la Constitución Nacional, las leyes y todo el orden establecido con tal de crear espejismos temporales que les permitan seguir surfeando sobre los cargos de la administración pública que tan redituables les resultan.

POLLOS ¿SE ACUERDAN DE BREAKING BAD?

Bueno, estos pollos no son aquellos, pero sus consecuencias devastadoras a largo plazo si lo son. Días pasados una empresa localizada en la provincia que se dedica a la producción de carne aviar se reunión con el Gobernador Bordet y su fiel escudero Bahillo, a prometerle generación de puestos de trabajo, y todas las etcéteras imaginables, si se les permite tomar agua del río Uruguay para usarla en su industria. Pero para producir el milagro de la multiplicación de los panes que prometen, las autoridades deben permitirles pasar por encima de las leyes locales, nacionales y acuerdos internacionales (el Uruguay es jurisdicción de CARU) que protegen este acuífero fundamental para la vida regional y darles via libre para pasarse por las tarlipes todas las leyes y disposiciones que lo protejen. Por supuesto que Bordet y Bahillo les dijeron que si, que le metan no más, total a Barbieri lo arreglan con un golpe de teléfono para que pase por alto ese absurdo requisito de los estudios de impacto ambiental, total esas son disposiciones para la gilada y en todo caso se sabe que un EIA que resulta favorable a este tipo de iniciativas no se le niega a nadie.

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Aquí la noticia publicada en La Calle de Concepción del Uruguay:

El gobierno ayuda con requerimientos

26 de agosto de 2020

Tres Arroyos tiene varios proyectos que necesitan aval provincial.

El gobernador Gustavo Bordet mantuvo este martes una reunión junto al titular de Granja Tres Arroyos, Joaquín De Grazia, y dio respuesta al pedido de acelerar trámites tendientes a poder captar agua para sus plantas en Concepción del Uruguay. Al término del encuentro desarrollado en el Centro Provincial de Convenciones de Paraná, y del que también participó el ministro de Producción, Juan José Bahillo, el empresario expresó: “Tuvimos una excelente reunión. Teníamos un tema muy importante para conversar y además solicitar la colaboración y el apoyo del gobierno para la captación de agua para nuestras plantas de Concepción del Uruguay”.
Al respecto puntualizó que están tratando de captar el agua desde el río Uruguay directamente y no desde el arroyo La China como lo hacen y que para eso se necesita una serie de autorizaciones que deben ser aprobadas por varias reparticiones de la provincia. Luego agregó que “nos sentimos muy apoyados, puesto que se van a acelerar esas aprobaciones porque, como todos sabemos, hay una bajante histórica de los ríos Paraná y Uruguay. A veces no hay caudal suficiente en donde captamos el agua y con esto lo podríamos resolver”.
“El segundo tema que se planteó es el interés que hay por parte de la República China de financiar la instalación en Argentina de algunas granjas para la producción de cerdo y nosotros tenemos una empresa que se dedica a ello en Concepción del Uruguay”, continuó diciendo De Gracia y sostuvo que: “Nos pusimos a disposición para lo que pudiera ir surgiendo de aquí en adelante a los efectos de poder participar llegado el caso de la evaluación de estos proyectos”. También se habló sobre el trabajo de la empresa en el transcurso de esta pandemia. «Tenemos nuestros propios protocolos y nos atamos a ellos en forma absoluta a los efectos de tener el menor riesgo posible dentro y fuera de las plantas», enfatizó finalmente el empresario.

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