Alertan por los daños del “combo” agrotóxico en la producción agraria

30/08/15 |Estudiosos entrerrianos y de otras provincias del litoral confluyeron con sus pares de Europa en una nueva arremetida contra los efectos dañinos del modelo agropecuario para la salud. El punto es el ácido retinoico, si varía porque falta o porque sobra, se está a las puertas de malformaciones, advierten.

FUENTE: unoentrerios.con

¿Qué comprobaron y publicaron este año los científicos del litoral? Que en nuestra zona se han verificado alteraciones en los animales expuestos al paquete de tecnología de la agricultura.
Conocidas son las advertencias del recordado embriólogo Andrés Carrasco, sobre la condición teratógena (generadora de monstruos) de una sustancia como el herbicida glifosato, la vedette de la producción de granos en la Argentina. Los investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y la Universidad Nacional del Litoral (UNL) acaban de comprobar en estudios a campo que los animalitos muestran un desequilibrio en los predios rociados con el cóctel de sustancias químicas para el cultivo de transgénicos, si se los compara con aquellos que no están al alcance de esos riegos.
Los observaron en parcelas de arroz de la provincia de Santa Fe, y lo mismo se extiende para todos los campos de arroz (Entre Ríos es productor principal con Corrientes), y los demás cultivos porque las sustancias químicas usadas son similares. No tenemos modo ya de hacernos los distraídos.

Malformaciones

Los investigadores Carla Teglia, Andrés Attademo, Paola Peltzer, Héctor Goicoechea y Rafael Lajmanovich explican en su reciente publicación que los retinoides (ácido retinoico) incluyen a las sustancias químicas que son (estructural o funcionalmente) similares al retinol, o vitamina A, una biomolécula indispensable para el desarrollo embrionario normal. Y que esa vitamina A es también fundamental para la homeostasis (equilibrio) corporal de todos los vertebrados (peces, anfibios, aves, reptiles y mamíferos).
“Existe abundante evidencia científica acumulada que demuestra –apuntan los investigadores- que la inadecuada concentración endógena (exceso o deficiencia) de ácido retinoico causa una amplia gama de malformaciones durante el embarazo humano y en los embriones experimentales de modelos de pollo y anfibios, siendo fuertemente vinculados con exposición al glifosato”.
El estudio fue publicado este año por la revista Chemosphere, prestigiosa en las ciencias ambientales y la química ambiental, de la editorial Elsevier. Los investigadores pertenecen al Conicet y a los laboratorios de Desarrollo Analítico y Quimiometría, y de Ecotoxicología, de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la UNL, publicó la agencia periodística Apf.

La rana criolla

¿Cuál fue el método de los científicos del litoral? Midieron los niveles de retinoides (ácido retinoico) en sangre de ranas criollas chaqueñas (leptodactylus chaquensis), comunes en los agroecosistemas argentinos. Lo hicieron a través de técnicas de un sistema conocido como Cromatografía líquida de alta resolución (HPLC), y compararon ranas expuestas y no expuestas a plaguicidas.
Los resultados fueron inquietantes. En los sitios donde las ranas están a merced de todo el paquete, que incluye mayoritariamente el glifosato, los niveles de ácido retinoico están alterados. Son distintos. ¿Qué significa eso? Que estamos en la primera evidencia a campo en Nuestra América de la alteración de los valores normales del ácido retinoico en habitantes del sistema agrario aplicado a escala desde hace un par de décadas. Las conclusiones de los expertos son entonces una voz de alerta sobre los procesos que pueden estar provocando teratologías en la fauna silvestre y las poblaciones humanas. Dicho en criollo: el paquete de químicos usados en el modelo agrario de transgénicos con herbicidas estaría creando monstruos, publicó el diario Uno de Paraná.

Paradojas

“Tenemos, pues, una precisión en torno de los desequilibrios que presentan los animales ante el paquete químico del agro. Lo que era una suposición es ya una certeza”, sostuvo.
Los entrerrianos pueden señalar que en la provincia se da esta paradoja: es aquí donde Lajmanovich y sus pares dieron el alerta con mucha responsabilidad desde organismos públicos como la universidad y el Conicet, y es aquí donde el sistema se aplica de manera masiva alentado por el sector público”, sostuvo.
“Lo más llamativo es que los partidos políticos de alta incidencia por cantidad de votantes, y las corporaciones y los sindicatos coinciden, en su mayoría, en aprobar el paquete, o en aprovechar sus frutos inmediatos, sin reparar en los peligros que ya ni siquiera se esconden. Es que un puñado de multinacionales lideradas por Monsanto y el Estado nacional son los principales beneficiarios del sistema.

Ante las dudas: derecho precautorio

“Al contrario de muchas reclamaciones, la toxicidad de los herbicidas glifosato no se ha evaluado minuciosamente. Por ejemplo, las pruebas de toxicidad en animales de laboratorio para toda la vida nunca se han hecho con las formulaciones de glifosato completas como son vendidas y utilizadas. Incluso glifosato solo nunca se ha probado a lo largo de toda la vida, porque las pruebas crónicas no se llevan a cabo durante todo el ciclo de vida natural de los animales, se inician en los adultos jóvenes que luego son asesinados antes de envejecer. Sin embargo, claramente los seres humanos no son sacrificados a los 60 años de edad”, dicen Séralini y Mesnage. El estudio de los investigadores resume: “Herbicidas a base de glifosato, incluyendo Roundup, son los plaguicidas más utilizados en todo el mundo. Hemos revisado los efectos tóxicos medidos por debajo de los límites reglamentarios. Relevamos un cuerpo coherente de evidencia que indica que podría ser tóxico por debajo del nivel de regulación más bajo con efecto adverso observado para los efectos tóxicos crónicos”. Para Mesnage entra entonces a operar el derecho precautorio.

Los monstruos que denunciaba Carrasco

El legado de Andrés Carrasco recobra vigencia ante los estudios de sus colegas del litoral. Hacía años que en el litoral hablábamos de ranitas malformadas, gracias a los aportes de Lajmanovich y otros, y un día escuchamos a Andrés Carrasco en la Facultad de Ciencias de la Educación, durante una presentación que realizó junto al economista Luis Lafferriere y el bioquímico Daniel Verzeñassi. Carrasco murió el 10 de mayo de 2014, hace apenas 15 meses.

La vitamina A

El glifosato incrementa la cantidad de ácido retinoico en el embrión, y al interferir en el metabolismo produce la malformación”, subrayó el especialista. Carrasco aportó un estudio científico que interpela a los gobiernos, y hoy se corroboran sus advertencias. Ante un nutrido auditorio, y provisto de cuadros y fotografías gigantes de embriones (increíble el parecido de embriones de distintas especies, todos con colita), explicó los experimentos realizados en su laboratorio a través de la exposición de embriones de anfibios al glifosato diluido, o mediante la inyección de glifosato como droga pura en una célula.
En ambos casos, las consecuencias quedaron a la vista: embriones tuertos, con los ojos en el medio, con los cartílagos (que luego debían ser huesos) entreverados, con malformaciones evidentes en la zona cefálica. “El culpable de la malformación es el glifosato”, subrayó para no dejar dudas, y aceptó que los otros productos que contiene la mezcla comercial pueden influir también, contra la formación natural y sana de los embriones.

 

Comentá desde Facebook

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *